Comentábamos al principio que ayudas a personas con relaciones abiertas, a gestionar sus celos, ¿Es habitual sentir celos? ¿Cuál es el principal motivo de estos celos y cómo se gestionan?

Experimentamos celos en todo tipo de situaciones, pero es en las relaciones de pareja donde más carga emocional tienen y por eso se puede considerar algo normal. No somos autómatas, somos personas que sienten, que se emocionan por mucho que nos pese a veces, y los celos entran dentro de esta ecuación.

El motivo de estos celos pueden ser tan diversos como las personas que los sienten, los celos son una palabra comodín para una constelación de sentimientos. El psicólogo Leslie Greenberg en su teoría centrada en las emociones, dice que los celos son una emoción secundaria que realmente enmascaran una emoción primaria, que pueden ser las experiencias, aprendizajes, dolores que llevamos a la mochila. Los celos son algo individual, es esa alarma que te avisa de que se está tocando algo en ti, y en muchas ocasiones nos encontramos que detrás hay inseguridades, baja autoestima, miedo al abandono o sentimientos de exclusión, competitividad, envidias… etc.

A la hora de cómo gestionarlos en mis talleres siempre propongo revisarnos a nivel individual qué es lo que en realidad sentimos que nos está provocando celos, eso que dije de la emoción primaria que está debajo de éstos, que siempre será diferente para cada persona. Descubriendo el origen podemos enfocarnos a la solución de ver la mejor forma posible de resolver el conflicto, pero siempre desde un trabajo individual.

¿Cualquier persona, que acude a terapia es capaz de superarlos? ¿Sirve también para personas monógamas?

Tal y como dije, los celos son cosa de las relaciones humanas ya sean monógamas, no monógamas, en la familia o incluso con amigxs. Es cuando nos relacionamos con personas es cuando se destapan nuestros miedos, preocupaciones o formas de vernos que pueden hacer que afloren los celos, ¡imagínate con parejas varias!

Las personas que acuden a terapia por lo general vienen con una idea de erradicarlos de sus vidas, de hacer que desaparezcan, lo que me parece una aproximación poco sana para con tus emociones, negar o evitar sentir nos va a hacer sufrir bastante. Erróneamente se considera que sentir emociones (sobretodo las evaluadas como negativas) es de personalidades débiles, y que lo fuerte es sobreponerse a ellas, superarlas, estar siempre bien. Esto nos pondría en un dilema “¿Si me entusiasmo e ilusiono con algo, estoy siendo débil por sentir una emoción intensa?”. En este artículo profundizo un poco en esta cuestión acerca de la debilidad de las emociones.

Por ello, más que intentar superarlos a mí me gusta sugerir la opción de gestionarlos, de escuchar qué te dicen para lidiar así con lo que te pasa y buscar la mejor forma solución para ti.

La capacidad que tengas de lidiar con tus emociones y hacerte cargo de lo que hay debajo de ellas (como dije antes por ejemplo una baja autoestima que hace que te veas como una persona no válida o fácilmente de abandonar…) es lo que te va hacer llevar mejor estos celos.

Siempre lo digo en los grupos, mi objetivo es salir mejor y con más recursos pero no eliminando la sensación, muchas veces incluso con la sensación más presente!

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