Algunas fuentes de estrés que quizás no hayas contemplado

El estrés forma parte de una respuesta natural en nuestro organismo por lo que está presente en cada momento de nuestra vida, pero en ocasiones puede llegar a cronificarse de una forma en la que nos ocasiona un malestar significativo en nuestro día a día. Para las personas, las causas de estrés pueden ser eventos felices o tristes, sociales o de aislamiento, pérdida o ganancia de un trabajo, Divorcio o una nueva vida en pareja, etc. Existen tantas causas y niveles de estrés como personas que lo padecen.

Con esto, hay algunos factores curiosos que nos puede generar cierto tipo de estrés y que a veces no contemplamos por incluirlos dentro de nuestro día a día sin análisis a por qué nos molesta. Actualmente encontrar a alguien que no esté estresado es una rareza exepcional, afirmando la mayoría haber pasado al menos una vez al año por un periodo de estrés considerable. ¿Sabes cuáles pueden ser estos factores? Aquí explico 10.

1. Los domingos. Para las personas que trabajan en jornadas de lunes a viernes, esta palabra representa un día de estrés. Un estudio realizado por el UK mental health charity Mind señala que los empleados experimentan sentimientos de soledad, depresión y temor sobre el inicio de la semana laboral. Esto puede deberse a la conciencia de la pérdida del tiempo libre, la anticipación del volumen de trabajo que nos espera o tener que lidiar con conflictos laborales y no descanso. Para personas que trabajan los fines de semana, el domingo podría ser una fuente de estrés ya que no se puede participar en la mayoría de planes que propone el entorno social y se tiene que privar del descanso y los planes que propone la mayoría de la gente en su tiempo libre (que es el domingo) por acudir al trabajo.

2. Cambio de escuela o de trabajo. Un estudio de la Universidad McGill detalla que la transición es muy estresante para uno de cuatro estudiantes. Todo cambio genera cierto nivel de estrés, que se puede vivir con más o menos ansiedad dependiendo de las habilidades de afrontamiento de cada persona. Con este cambio, destacas en el entorno como “el/la nuevo/a”, generando ciertos tipos de ansiedad por aceptación, adaptarte al nuevo sistema aprendiendo las normas internas, la incertidumbre de qué trabajo te espera o cómo está distribuido el centro, etc.

3. El Facebook. Las personas que tienen más amigos en esta red social viven más estresadas, por la posibilidad de ofender a alguien con sus comentarios, según un estudio de la Universidad de Edinburgh Business School, en Escocia. Pero no solo eso, en Facebook se aprovecha para publicar y compartir entre otras cosas todo lo bueno que nos pasa, ese viaje maravilloso, esa pareja fantástica, esa deliciosa comida que te preparas… Esto puede generar en la persona que lo lee sentimientos de comparación e insatisfacción con la propia vida, haciendo balance entre lo que te presentan y tienes.

Por esto y por la era de las nuevas tecnologías en la que vivimos, el contacto real con las personas puede ir disminuyendo cada vez más suplantado por esta pantalla y medios de comunicación, generando así este tipo de redes sentimientos de soledad y empobrecimiento social que favorecen a nuestro estrés.

4. Las personas con las que nos rodeamos. Un experimento de Facebook nos demuestra que “las personas tóxicas” también puede ser una fuente de estrés en nuestra vida. Los autores trataron de saber si el número de mensajes positivos o negativos leídos por los usuarios influenciaba en el contenido que estaban publicando éstos mismos usarios, concluyendo que Los autores trataban de saber si el número de mensajes positivos o negativos leídos por los usuarios influyó en el contenido de lo que estaban publicando ellos mismos en el sitio. Por tanto, y no solo en Facebook, si nos rodeamos de gente estresada, negativa, pesimista, con graves problemas personales y poca gestión o motivación para buscar soluciones, podemos contagiarnos de este tipo de Estrés y empezar a sufrir las consecuencias de los estados emocionales de las personas con las que convivimos.

5. Falta de sueño. Una investigación del Centro Médico de la Universidad de Rochester en Estados Unidos señala que dormir mal genera estrés y afecta la respuesta del sistema inmune a éste. Las horas de descanso son principales para un buen funcionamiento durante el día, dormir poco y mal nos llevará a “sobrevivir” a un día entero con un cansancio constante que al final de éste, nos habrá generado mucho estrés y consumo de energía por esta lucha. Tanto por defecto como por exceso de sueño, largas horas durmiendo, siestas interminables puede ser otra fuente de estrés. Genera en el cuerpo un tipo diferente de agotamiento, estamos embotados, aletargados y con un ánimo bajo y cansado que puede generar estrés.

6. Mudanzas. Aunque cambiar de casa, es generalmente una noticia positiva y nos motiva, estas situaciones y la suma de cambios que conllevan, como los nuevos vecinos, los nuevos espacios, la nueva ubicación de las cosas personales y los lugares de referencia, pueden ser causa de estrés. A parte, la búsqueda de vivienda, visitar incontable pisos que generan duda de si estarás escogiendo el adecuado, el miedo a equivocarse con el lugar o de las decisiones de vivir con determinadas personas puede generar también ansiedad.

7. Muchas o pocas actividades diarias: Tener planes es maravilloso, proyectos, cursos a los que asistir, reuniones de amigos, comunidades de hobbies… todo esto aumenta nuestra autoestima y bienestar personal pero ¿Podemos abarcarlo todo?. El estrés aparece cuando vemos que el día tiene solo 24 horas y queremos hacerlo todo, no sacamos tiempo para nosotros, estamos constantemente de un lado para otro sin sentarnos ni 5 minutos, además rechazar planes que realmente te apetecen por no tener tiempo también genera estrés.

El poco tiempo de actividad y responsabilidades también genera un sentimiento de culpa y falta de motivación que también estresa. Como explica el doctor José Antonio López Rodríguez, vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP), «pensamos que el estrés solo tiene que ver con las prisas, el exceso de trabajo, las cargas familiares, etcétera, pero existen otras causas de estrés, por ejemplo, el que tiene que ver con la falta de motivaciones y que suele llevar a una inactividad tan nociva para el ser humano como el estrés por exceso de acción».

8. Nuestra personalidad. La timidez, la baja autoestima, las pocas habilidades sociales, la pereza, la necesidad de sobreprotección, la percepción de ideales… todas estas características de la persona pueden ser otra fuente importante de estrés, en donde el lidiar con nuestras frustraciones y exigencias de ser de una determinada forma nos puede ocasionar dificultades para afrontar determinadas situaciones de la vida y por tanto, un nivel de estrés considerable.

9. Exceso de publicidad y ruido. Cuando una ciudad o calle tiene letreros publicitarios en exceso se genera una contaminación visual y detona los niveles de estrés en las personas, así pues, niveles acústicos altos de propaganda, cortes publicitarios continuos en la televisión, abordaje de comerciales por la calle o en la misma puerta de nuestra vivienda genera sobrecarga de estímulos y tener que enfrentarnos a situaciones delicadas.
El Estrés acústico es algo que nos afecta a la gran mayoría en las grandes ciudades, estar muchas horas expuesto a entornos de mucho bullicio estresa, sobretodo, si hay obligación de estar en esos ambientes de contaminación acústica habitualmente.

10. Enamoramiento. El enamoramiento literalmente genera un mecanismo de estrés cerebral, como vulgarmente se dice “las hormonas está disparadas”. Las primeras fases del enamoramiento son una mezcla intensa de sentimientos y emociones, ilusión, alegría, novedad pero también, inseguridad, necesidad de aceptación y de agradar que pueden alterar los niveles de ansiedad.

Para finalizar, remarcar que éstas solo son algunas de las fuentes que pueden ocasionarnos estrés de entre todas las que pueden haber, y que todo depende de la actitud y predisposición que tengamos hacia éste. Los psicólogos recomiendan prestar atención a nuestro día a día para así descubrir qué factores pueden estar ocasionándonos este malestar tan acusado en nuestras rutinas y plantear estrategias de intervención diferentes para abordar cada fuente de estrés que nos esté afectando.

3 Responses to Algunas fuentes de estrés que quizás no hayas contemplado

  1. Azucena Guido Llerena says:

    Es verdad que las fuentes generadoras de estrés son diversas, como las que se mencionan en el articulo, sin embargo cabe mencionar que hay dos tipos de estrés el positivo, es el que necesitamos el día a día para cumplir con nuestros objetivos y luego, al final de nuestra jornada nos sentimos satisfechos ,( producción de sustancias neuroquicas como oxitocinas,endorfinas,serotoninas entre otras), que fortalece nuestra salud física y psicológica; por otro lado es el estrés negativo tal cual su nombre lo indica es nocivo, si no tomamos en cuenta sus factores presdisponentes: personalidad, falta organización,mala administración del tiempo, etc. produciendo otras sustancias neuroquimicas: adrenalina, catecolaminas, que son muy dañinas, debilitan el sistema inmunologico.

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