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El complejo sistema cerebral humano, sede de la actividad cognitiva y de la reactividad emocional, responde a los acontecimientos exteriores y a los fantasmas interiores de forma apropiada, espantándose cuando percibe un peligro o amenaza (miedo), entristeciéndose cuando experimenta una pérdida (tristeza), exaltándose cuando entrevé una ganancia (alegría), enfureciéndose cuando se siente atacado o frustrado (rabia), o desconcentrándose ante lo imprevisto (sorpresa). Estas reacciones, a las que llamamos emociones, son absolutamente normales y sanas, aunque pueden desestabilizarnos anímicamente y ser causa de sufrimiento cuando no se consigue darles una salida adaptativa.

A las respuestas emocionales desadaptativas, sobretodo cuando se prolongan en el tiempo o incluso se cronifican, les atribuimos gran parte de la responsabilidad de los trastornos psicológicos. Así, el miedo puede transformarse en fobia, pánico o incluso paranoia, la tristeza en duelo o en depresión, la rabia en ideas intrusivas, o la culpa en rituales preventivos y conductas de comprobación. Y estas transfromaciones pueden convertirse en el origen del sufrimiento psicológico […] el sufrimiento, como el goce, son inherentes a la natrualeza humana y no suponen un cerebro “estropeado”.

Que estas experiencias induzcan cambios en la química cerebral y que estos puedan ser paliados con reactivos químicos o de otra índole, externos, no significa que nuestro cerebro esté “estropeado”, sino, a lo sumo, alterado.

Precisamente porque estos males del alma no son el resultado de cerebros estropeados, la psicoterapia tiene sentido. Se trata de recuperar las emociones originales y permitirles ir de una forma natural y libre hacia una superación de las frustraciones, pérdidas, fracasos o las amenazas. Se trata de poder reconstruir el significado de los acontecimientos pasados de un modo que haga posible integrarlos en la propia historia o de poder afrontar los cambios que se nos plantean en el presente o se prevén en un futuro inmediato.

La definición de psicoterapia como “terapia de la psique por la psique” adquiere en su sencillez, y a la luz de estas consideraciones, pleno significado, sin necesidad de complicarla más. La psique humana “enferma”, es decir, sufre por su susceptibilidad al dolor, pero puede “curarse”  cicatrizando sus heridas, como sucede por ejemplo con el duelo. De este modo, cursan igualmente los procesos patológicos orgánicos y es el cuerpo el que, con la ayuda o no de agentes químicos externos, pone en marcha un proceso inmunológico de autocuración. Salvando los inconvenientes de cualquier analogía, podemos considerar también la psicoterapia como un proceso de autocuración, donde, el sufrimiento (pathos) psíquico (psiche) es curado por los recursos de la propia psique. Y en este proceso, que es por sí mismo la psicoterapia, podemos contemplar la intervención del psicoterapeuta, como el facilitador de su curso.

Prometeo en el diván. Psicoterapia del desarrollo moral. Manuel Villegas, 2013

2 Responses to Definición de Psicoterapia

  1. bf se sigue haciendo este talelr ?llego nueva la segunda semana de agosto, y no me importareda para nada poder compartir experiencia y tener algo de ayuda.gracias

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