En este post desarrollo la primera pregunta que me pasaron desde el programa de radio Metrosexual, como ya dije me parecen temas interesantes y una información en la que hace falta profundizar.

¿Qué es más frecuente, encontrarnos con parejas que tienen relaciones abiertas o personas que no? O yendo más allá, ¡que las tienen pero su pareja no lo sabe!

Por lo general nos vamos a encontrar con más relaciones monógamas que no monógamas. El motivo principal es que la sociedad da por hecho que las relaciones son monógamas, sin ningún tipo de cuestionamiento y nadie nos educa en las alternativas. Por tanto, las relaciones abiertas no suelen plantearse como una opción en nuestra cultura. Este tipo de relaciones no tienen casi visibilidad, por lo que es difícil saber siquiera que están ahí. Cuando se habla sobre estas relaciones se hace desde una nube de prejuicios y estereotipos que las acaba encasillando en algo no deseable y las hace objeto de rechazo.

Es necesario dejar claro que hay muchos tipos de relaciones abiertas: poliamor, anarquía relacional, swinger, etc. (para más referencias consultar el libro Opening Up, de Tristan Taormino). En cualquiera de éstas, las personas involucradas deben saber dónde están metidas. Si no es así, no se podría considerar una relación abierta y consensuada. Con estos engaños y ocultaciones caeríamos en la trampa de las infidelidades, de la mala comunicación con tu pareja y la insatisfacción en la relación.
Una relación abierta es una decisión consciente y explícita, al contrario de lo que suele ocurrir en las relaciones monógamas que se imponen “por defecto”. Para esta decisión consciente, es necesario un diálogo, unas pautas, unos límites que se adapten a cada miembro que quiera participar y estos límites deben de ser respetados. Si esto no ocurre nos vamos a dar contra un muro y vamos a alimentar los prejuicios y el rechazo acerca de este estilo de relación.

Dentro de las relaciones abiertas también está el modelo que se conoce como “don’t ask, don’t tell”. Este modelo consiste en un acuerdo por parte de los miembros de no preguntar ni contar los encuentros que puedan tener más allá de la relación presente. Pero tal y como digo, esto se trata de un acuerdo y un pacto que le puede servir mejor a unas personas y peor a otras. En ningún momento se trata de ir haciendo de las tuyas sin que tu pareja lo sepa.

2 Responses to Relaciones abiertas, programa Metrosexual (I)

  1. Hola Beatriz, me parece muy interesante ésta breve pero precisa descripción de las relaciones abiertas.
    Resulta muy arriesgado todavía situarse en unas coordenadas exentas de prejuicios y estereotipos respecto a éste tema, incluso para un psicólog@.
    Yo desde hace años observo con curiosidad éste fenómeno, cuya consecuencia más grave -en los casos peor gestionados- suele ser la infidelidad.
    Hay mucho que decir sobre éste asunto, desde el debate de las causas que desde mi punto de vista habríamos de partir de la psicología evolucionista, pasando por la propia filosofía del tema, también por el debate ético, y por la propia descripción del fenómeno como tú aportas en éste post.
    Además resulta que juega un papel muy importante en nuestra vida diaria, porque muchas de las costumbres que todos tenemos en nuestro entorno cercano están condicionadas por la monogamia: un elemento, que mal gestionado, resulta tóxico a mi juicio: determina y condiciona las relaciones intrapersonales, fomenta el egoísmo, deteriora la propia relación de pareja, propicia las infidelidades, y en los peores casos, degenera en cuadros de celos patológicos, que aunque éstos vengan determinados por la inseguridad y otros factores, los estereotipos ayudan a cobijar éstos defectos psicológicos.

    No sé hasta qué punto estás interesada en éste tema por eso no me atrevo a extenderme más…

    Un saludo

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    • Hola Diego, gracias por comentar.
      Cierto es que aún no tenemos referentes claros para hablar sin prejuicios ni estereotipos sobre este tipo de no monogamias, pero afortunadamente cada vez salen más experiencias y personas que cuentan su historia y su forma de ver la vida que nos puede abrir un poquito más las miras.
      Coincido en que la monogamia mal gestionada puede ser tóxico (como cualquier tipo de relación-vínculo mal gestionado). Sobretodo porque en nuestra sociedad hoy en día se asume como dogma, como algo que debe ocurrir. Me explico, cuando empiezas a salir con una persona no te cuestionas de entrada si serán monógamos o qué tipo de acuerdos o reglas se puede tener dentro de esta nueva relación, simplemente se asume que “esto será así” y que “infidelidad significa esto” (quizás por eso crees que la consecuencia más grave es la infidelidad, pero ¿qué se entiende por infidelidad? si lo dejamos de ver en términos de los estereotipos….)
      Coincido también en que puede llevar a lugar a varios fenómenos como celos patológicos, inseguridades y otros factores. Forma parte de ir saliendo de lo convencional y exponerse a nuevas formas de ser, que unx se tiene que adaptar…
      Es un debate muy interesante que trae mucho de que hablar.
      Gracias por tu aportación y perdona en la demora de la respuesta.

      Responder

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